Narraciones realistas – El amanuense

Narraciones realistas – El amanuense

Lee atentamente los siguientes textos:         Narraciones realistas Entonces se aventuró, con pasos livianos, hacia el fondo. Eso es típico. El miedo no cuenta cuando una mujer, en una película por ejemplo, va hacia un cuarto misterioso que no se atrevería a hollar el más osado de los espectadores. Es cierto que en este caso no podía haber ningún peligro sobrenatural, ni de los otros. Llegó al palier trasero, al que se abrían las puertas de los dormitorios; los huecos estaban dibujados en fuerte luz amarilla. No se oía nada. Entró por la del medio. Dio dos pasos en la habitación, algo deslumbrada, y dos fantasmas pasaron a su lado diciendo, “estamos apurados, muy apurados”; y atravesaron la pared. Retrocedió, salió y entró de prisa, para no perdérselos; en el...

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Cómo ocurrió

Cómo ocurrió

Lee atentamente el siguiente relato:         Cómo Ocurrió Isaac Asimov “Mi hermano empezó a dictar en su mejor estilo oratorio, ése que hace que las tribus se queden aleladas ante sus palabras. – En el principio -dijo-, exactamente hace quince mil doscientos millones de años, hubo una gran explosión, y el universo… Pero yo había dejado de escribir. – ¿Hace quince mil doscientos millones de años? – pregunté, incrédulo. – Exactamente -dijo-. Estoy inspirado. – No pongo en duda tu inspiración – aseguré. (Era mejor que no lo hiciera. Él es tres años más joven que yo, pero jamás he intentado poner en duda su inspiración. Nadie más lo hace tampoco, o de otro modo las cosas se ponen feas.) -. Pero, ¿vas a contar la historia de...

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Canción: El Fantasma

Canción: El Fantasma

Escucha atentamente la siguiente canción:         Fantasma Árbol Salgo volando por la ventana, y tantos días quedan atrás. Ya no me duelen, todas las cosas, que ayer me podían molestar. Son cajones que se cierran para que nadie los vea. Son palabras que no pude decir. Pero ya no me importa, porque nada me toca, y no hay nada vivo dentro de mí. Floto en el aire desde esta tarde, cuando mi cabeza explotó. Ahora el piso es de nubes y me asomo cada tanto a espiarte desde donde estoy. Y veo, y vuelo. Y veo, y vuelo. El barrio se ilumina y la noche se hace día. Brilla como un árbol de navidad. Y estoy alto muy alto, y las luces de los autos que se frenan cada tanto, y vuelven a arrancar. Y veo, a la gente corriendo como una coreografía sin fin. Y vuelo como en una...

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