Cuentos: “El fantasma” y “El desterrado”

Cuentos: “El fantasma” y “El desterrado”

Lee atentamente los siguientes relatos:         El fantasma Javier Villafañe Despertó con un fuerte dolor en la nuca. Abrió la puerta y el perro ladró como si viera a un desconocido. Fue al embarcadero y subió a la canoa. Remó y en el primer remolino la canoa se dio vuelta. Después unos policías rastreaban el río en busca del ahogado. -No lo busquen en el río -dijo un vecino-. El hombre está muerto en su rancho. Esta mañana oí ladrar a su perro. Salí y vi como la canoa se iba sola río abajo. Fue al fantasma del hombre que vio su perro. Por eso ladró así. Fue su fantasma el que subió a la canoa y se ahogó. Cuando los policías entraron en el rancho, el hombre estaba tendido en un catre, muerto, con las manos sobre la...

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La gloria

La gloria

Lee atentamente el siguiente relato:         La gloria Susana Calandrelli I Cuando Fidel Ballesteros volvió en sí y entreabrió los párpados no supo al pronto qué le había pasado. Un sol abrasador caía sobre él con crudeza, cegándolo y haciéndole arder los ojos. A la vez se sentía como entumecido, y al tratar de moverse, le pareció que no había músculo que no le doliese. ―Voto a… ―empezó, usando su término favorito que allá en su adolescencia había copiado de un libro de piratas. Trató de sacudir su somnolencia, pero no pudo. Entonces se quedó completamente inmóvil sobre el camalote que lo había llevado a la orilla. Intentaba recordar. Su memoria era como un pozo negro. Fidel se sintió tan perdido en ese pozo, como...

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Lingüistas

Lingüistas

Lee atentamente el siguiente relato:         Lingüistas Mario Benedetti Tras la cerrada ovación que puso término a la sesión plenaria del Congreso Internacional de Lingüística y afines, la hermosa taquígrafa recogió sus lápices y papeles y se dirigió hacia la salida, abriéndose paso entre un centenar de lingüistas, filólogos, semiólogos, críticos estructuralistas y desconstruccionistas, todos los cuales siguieron su garboso desplazamiento con una admiración rayana en la glosemática. De pronto, las diversas acuñaciones cerebrales adquirieron vigencia fónica: -¡Qué sintagma! -¡Qué polisemia! -¡Qué significante! -¡Qué diacronía! -¡Qué exemplar ceterorum! -¡Qué Zungenspitze! -¡Qué morfema! La hermosa taquígrafa...

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