El collar

El collar

Lee atentamente el siguiente relato:       El collar de Guy de Maupassant Era una de esas hermosas y encantadoras criaturas nacidas como por un error del destino en una familia de empleados. Carecía de dote, y no tenía esperanzas de cambiar de posición; no disponía de ningún medio para ser conocida, comprendida, querida, para encontrar un esposo rico y distinguido; y aceptó entonces casarse con un modesto empleado del Ministerio de Instrucción Pública. No pudiendo adornarse, fue sencilla, pero desgraciada, como una mujer obligada por la suerte a vivir en una esfera inferior a la que le corresponde; porque las mujeres no tienen casta ni raza, pues su belleza, su atractivo y su encanto les sirven de ejecutoria y de familia. Su nativa firmeza, su instinto de...

Leer más

Pisotón

Pisotón

Lee atentamente el siguiente texto: Pisotón Nicolás Romano Pisotón o Pata e’Cricket lo llamaban, por esos pies enormes o quizás por esa forma suya de pisar la vida o de andarla así, a los manotones, a puro pecho y hombro, a puro todo o nada. Parece que se fueran a dormir las brasas en el medio tacho. San Juan, el estiba más antiguo, va deshilachando la historia de cuando peleó solo, con otros tres viejos, en el turbal de Ensenada, y así estuvo, meta combo, hasta perder porque se quedó dormido según cuenta. Pisotón sonríe al escuchar por décima vez aquella historia; está sentado en una bita del muelle nevado, mientras revuelve con un palito de lenga los pequeños carbones encendidos que van curando las paredes humedecidas con grapa y azúcar de un mate porongo nuevo...

Leer más

Prosas de mareo

Prosas de mareo

Realiza las siguientes actividades:         Antes de leer el cuento: Conociendo nada más que su título: “Prosas de mareo”, ¿de qué se tratará el cuento? Explica brevemente con tus palabras las respuestas. Ahora, lee el cuento: Prosas de mareo Autor: Macedonio Fernández Qué extraño me pareció que yo, Luciano, que era desde quince días el mucamo de faenas varias pero la más activa la de acudir a atender o a abrir la puerta a quien llamara, al volver esta noche de domingo de mi primer salida quincenal de la casa, de la que como digo era el mucamo porteril, retornando de la alegre comida con la familia de mis parientes, siempre abundante, cordial, animada y de buen vino, cosechado en la casa, sin adulteraciones que por esto nunca marea, lo aseguro, todo bien en suma...

Leer más