El chico

El chico

Lee atentamente el siguiente relato:         El chico Juan Carlos Neyra La mañana era fría, el viento de la pampa amontonaba cardo ruso seco contra los alambrados; lunes para mejor. Recorrió un potrero y ahora volvía a comer el churrasco del almuerzo chico. Ató el redomón al palenque y caminó hacia la cocina. La mujer señaló un trozo que ya estaba asado. Comentaron el viento y el frío mientras él cortaba un pedazo de carne y lo colocaba sobre una rodaja de galleta. Comenzó a masticar lentamente, volvió a llenarse la boca y preguntó: ―¿El nene? ―En el galponcito, jugando con el gato. ―Se va a resfriar, hace frío. Ella no respondió. El hombre dijo: ―Andá tráilo, hace frío. La mujer advirtió la intención: usaba el...

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Espiral

Espiral

Lee atentamente el siguiente texto:         Espiral Enrique Anderson Imbert Regresé a casa en la madrugada, cayéndome de sueño. Al entrar, todo obscuro. Para no despertar a nadie avancé de puntillas y llegué a la escalera de caracol que conducía a mi cuarto. Apenas puse el pie en el primer escalón dudé de si ésa era mi casa o una casa idéntica a la mía. Y mientras subía temí que otro muchacho, igual a mí, estuviera durmiendo en mi cuarto y acaso soñándome en el acto mismo de subir por la escalera de caracol. Di la última vuelta, abrí la puerta y allí estaba él, o yo, todo iluminado de Luna, sentado en la cama, con los ojos bien abiertos. Nos quedamos un instante mirándonos de hito en hito. Nos sonreímos. Sentí que la...

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Dos amigos

Dos amigos

Lee atentamente el siguiente relato:         Dos amigos Fausto Burgos Cuando lo vi venir por el medio de la calle, arreando cuatro burros cenizos, cabezudos, grandotes, por la estampa de las bestias, pensé que el mozo era de Susques. ¡San Antonio de los Cobres! ¡Susques!; más de ochenta leguas de pampas desoladas y de serranías. Me entregó una carta; lo miré de alto a abajo; creía yo que el cerrero llegaba despeado, hambriento con ganas de tirarse sobre su poncho, debajo de un árbol. Para curiosear en su vida, inicié el diálogo: ―¿No trajiste chalona? (Chalona es el tasajo de cabra). ―Nada, señor. ―¿Y cómo te quitaste el hambre en todo el camino? Pienso que tu apetito no ha de ser dormilón… ―Con esto, señor. Sacó del...

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