La piedra de hacer sopa

La piedra de hacer sopa

Lee atentamente el siguiente texto:         La piedra de hacer sopa (Cuento tradicional de origen belga) Érase una vez, un soldado que volvía de la guerra. Llegó un día a un pueblo, un día en que frío soplaba el viento, el cielo era plomizo y el pobre soldado tenía hambre. Se detuvo ante una casa de las afueras y pidió algo para comer. ―No tenemos nada ni siquiera para nosotros ―le dijeron, de modo que el soldado siguió su camino. Se detuvo en la casa siguiente y volvió a pedir un mendrugo de pan. ―No tenemos ni para nosotros mismos ―le volvieron a decir. ―¿Tenéis acaso una gran olla? ―preguntó el soldado. ―Sí, tenemos un gran caldero de hierro. ―¿Tenéis un poco de agua? ―siguió preguntando. ―Sí, de eso hay...

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La bolsita maravillosa

La bolsita maravillosa

Lee atentamente el siguiente relato:         La bolsita maravillosa Un día, cuando yo estaba sentado en mi negocio, apareció un chino que quería venderme algunas cosas. Habló un rato y después, haciéndose el distraído, con un movimiento rápido agarró la bolsita que estaba sobre el mostrador y se fue, sin siquiera tratar de esconderla. Yo salí detrás de él, lo seguí unas cuadras y finalmente lo tomé de la ropa y le pedí que devolviera lo que me había robado. El chino no pareció ni siquiera preocuparse; dijo que yo estaba loco y trató de alejarme. Como empezamos a discutir, algunas personas se acercaron a curiosear. Me aconsejaron que fuera a ver al juez, para que éste hiciera justicia. Cuando el juez nos preguntó la razón de...

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El rey y la semilla

El rey y la semilla

Lee atentamente el siguiente relato:         El rey y la semilla. Un cuento de autenticidad «Hubo una vez un emperador que convocó a todos los solteros del reino, pues era tiempo de buscar pareja a su hija. Todos los jóvenes asistieron, y el rey les dijo: “Os voy a dar una semilla diferente a cada uno de vosotros. Al cabo de seis meses deberéis traerme en una maceta la planta que haya crecido, y la más bella ganará la mano de mi hija, y por ende el reino”. Así se hizo. Había un joven que plantó su semilla, y en vano esperó a que la planta brotara. Mientras tanto, todos los demás jóvenes del reino no paraban de hablar y mostrar las hermosas plantas y flores que habían sembrado en sus macetas. Cuando pasaron los seis meses, todos...

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