Lo que se dice un ídolo

Lo que se dice un ídolo

Lee atentamente el siguiente relato:         Lo que se dice un ídolo Roberto Fontanarrosa Pedrito se apioló tarde de cómo venía la mano. Porque él podía haber sido un ídolo, un ídolo popular, desde mucho tiempo antes. Lo que pasa que el Pedro, vos viste cómo es, un tipo que se pasa de correcto, de buen tipo. Decime vos, ocho años jugando en primera y no lo habían expulsado nunca. ¡Nunca, mi viejo nunca! Ni una expulsión ni una tarjeta amarilla aunque sea. Y mirá que liga, eh. Porque siempre fue para adelante y lo estrolaban que daba gusto. Muy respetado por los rivales, por el referí, por todos, pero le pegaban cada guadañazo que ni te cuento. Y sin embargo, nunca reaccionó. Mirá que más de una vez se podía haber levantado y...

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La bolsita maravillosa

La bolsita maravillosa

Lee atentamente el siguiente relato:         La bolsita maravillosa Un día, cuando yo estaba sentado en mi negocio, apareció un chino que quería venderme algunas cosas. Habló un rato y después, haciéndose el distraído, con un movimiento rápido agarró la bolsita que estaba sobre el mostrador y se fue, sin siquiera tratar de esconderla. Yo salí detrás de él, lo seguí unas cuadras y finalmente lo tomé de la ropa y le pedí que devolviera lo que me había robado. El chino no pareció ni siquiera preocuparse; dijo que yo estaba loco y trató de alejarme. Como empezamos a discutir, algunas personas se acercaron a curiosear. Me aconsejaron que fuera a ver al juez, para que éste hiciera justicia. Cuando el juez nos preguntó la razón de...

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El encarnado

El encarnado

Lee atentamente el siguiente texto:         El Encarnado Ema Wolf Apenas apreció el gato en casa, me di cuenta: él era la reencarnación de mi abuelo. No sé bien cómo es este asunto de las reencarnaciones, pero puedo imaginármelo a partir de algunas cosas que leí y escuché. El alma es como un bocado radiante o una rosquita de humo que sale de la persona cuando muere. Sale con el último suspiro. Una vez que ha salido se desplaza por el aire buscando otro cuerpo vivo. Ese cuerpo puede estar lejos o cerca, y ser de persona, animal o planta. Cuando lo encuentra, zap, se mete dentro. Y listo, ya se reencarnó. Más o menos, eso es lo que le pasó a mi abuelo. Tampoco sé cuánto tarda un alma en encontrar otro envase. Supongo que eso depende...

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