Génesis, 2

Génesis, 2

Lee atentamente el siguiente relato:         Génesis, 2 Marco Denevi Imaginad que un día estalla una guerra atómica. Los hombres y las ciudades desaparecen. Toda la tierra es como un vasto desierto calcinado. Pero imaginad también que en cierta región sobreviva un niño, hijo de un jerarca de la civilización recién extinguida. El niño se alimenta de raíces y duerme en una caverna. Durante mucho tiempo, aturdido por el horror de la catástrofe, sólo sabe llorar y clamar por su padre. Después sus recuerdos se oscurecen, se disgregan, se vuelven arbitrarios y cambiantes como un sueño. Su terror se transforma en un vago miedo. A ratos recuerda, con indecible nostalgia, el mundo ordenado y abrigado donde su padre le sonreía o lo...

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El Cambarangá

El Cambarangá

Lee atentamente el siguiente relato:         El Cambarangá Autor: Mateo Booz I Al día siguiente se celebraba la festividad de San Baltasar. La procesión y las velaciones se harían en Tacuarendí. Concurrirían los devotos desde apartados distritos del Departamento. Selén Heredia no faltaría. En los dos años anteriores había hecho de cambarangá, tan bizarramente, que ahora le rogaban otra repetición. Guardaba en su rancho del Sombrerito el traje de ceremonia: pantalón, chaqueta y capa de coco punzó y un gorrete con guarniciones plateadas. Tenía también una mixtura para ennegrecerse la cara, que le proporcionó el droguero de San Antonio de Obligado. El contratista del obraje le arregló las cuentas. Y al promediar la siesta se puso...

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El escuerzo

El escuerzo

Lee atentamente el siguiente relato:         El escuerzo Leopoldo Lugones Un día de tantos, jugando en la quinta de la casa donde habitaba la familia, di con un pequeño sapo que, en vez de huir como sus congéneres más corpulentos, se hinchó extraordinariamente bajo mis pedradas. Horrorizábanme los sapos y era mi diversión aplastar cuantos podía. Así es que el pequeño y obstinado reptil no tardó en sucumbir a los golpes de mis piedras. Como todos los muchachos criados en la vida semi-campestre de nuestras ciudades de provin-cia, yo era un sabio en lagartos y sapos. Además, la casa estaba situada cerca de un arroyo que cruza la ciudad, lo cual contribuía a aumentar la frecuencia de mis relaciones con tales bichos. Entro en estos...

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