La Leyenda del Girasol

La Leyenda del Girasol

Lee atentamente el siguiente relato:         La leyenda del girasol    Yupá, un hombre joven y fuerte, esperaba ese día desde hacía mucho tiempo. Estaba impaciente y se sentía responsable por la tarea que le habían asignado: debía llevar el fuego sagrado al pueblo vecino. Se despidió de sus familiares y se dirigió al lugar donde lo aguardaban el sacerdote y los ancianos de la tribu. El sacerdote le entregó entonces la antorcha encendida; Yupá aseguró que la llevaría a destino y cumpliría su misión aunque tuviera que sacrificar su vida. Inmediatamente se echó a correr. Pero los dioses malignos, envidiosos, se habían reunido para conspirar contra el joven e impedir que su misión tuviera éxito. Al anochecer comenzaron los...

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El viento Zonda

El viento Zonda

Lee atentamente el siguiente relato:         El viento Zonda Leyenda Calchaquí Agazapado en un roquedal calcinado por el sol de la siesta, en plena cordillera, Gilanco y sus bravos calchaquíes aguardan el paso de una tropilla de guanacos. Tres días y tres noches persiguiendo sin descanso al astuto y huidizo animal, han desarrollado en los hombres una ferocidad implacable. – No escaparán – dice Gilanco. Confía en el hábil manejo de las boleadoras, en su capacidad para esconderse y saltar ágilmente sorprendiendo a la presa sin darle tregua. Alto y recio exponente de su raza, Gilanco no respeta las leyes de su tribu, ni los consejos de sus mayores: “Cazarás sólo los machos adultos, respetarás las hembras cargadas y sus...

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El árbol del pan

El árbol del pan

Lee atentamente el siguiente relato:         El árbol del pan Leyenda de la India. En una choza, cerca del bosque, vivía un anciano con su hijo, su criado y su perro. Vivían humildemente y nadie se interesaba en ellos, pero eran amados por Brahma, el omnipotente, el compasivo. Un día comenzó a caer una lluvia torrencial. Era la temporada lluviosa y parecía que iba a llover eternamente. Los habitantes de la choza no se atrevían a salir y todo lo que tenían para comer eran cuatro grandes hogazas de pan, con lo que esperaban subsistir hasta que terminase la lluvia. Una de esas noches de tormenta, cuando los tres hombres estaban sentados a la mesa y el perro dormía a los pies de su amo, golpearon a la puerta. Era un mendigo que rogaba un...

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