Una lagartija

Una lagartija

Lee atentamente el siguiente relato:         Una lagartija Juan Burghi Mañana. Estío. Resol. El pedregal de la sierra parece crujir en el entendimiento de la lumbre. Sobre la plancha de una peña lisa, como si se asara, una lagartija se solea. Su traje de luces concentra el sol y los esmaltes de todo un verano, y su presencia habla de los tres reinos: animal, pues se ve en ella una bestezuela; vegetal, por semejarse a una ramita verde; y mineral, por parecer hecha de cobre y mica. Y también recuerda los cuatro antiguos elementos: la tierra, en su arcilla animada; el agua, en su aspecto de charco con verdín, al sol; el aire vibrátil, en el espejo que la circunda; y el fuego, en el vivo llamear de sus brillos. Así, inmóvil, hierática, es...

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El origen del Calafate – Adaptación

El origen del Calafate – Adaptación

Lee atentamente el siguiente relato:         El origen del Calafate Susana C. Otero (adaptación) Dicen que dicen los abuelos sabios que, por aquellos tiempos, cuando los tehuelches eran los dueños de la tierra, cada vez que el invierno se acercaba era menester levantar los toldos y emigrar para buscar alimento y calor. En invierno, la nieve lo cubría todo, disfrazando con su manto blanco la superficie y el sol no hacía otra cosa que dar luz, pues el calor no llegaba a esos lejanos lugares. Los bosques se teñían con diferentes matices, abundaban los tonos amarillos, casi dorados, o el anaranjado que subía hasta convertirse en un intenso y endiablado rojo. Estas transformaciones se siguen repitiendo a pesar de haber transcurrido el...

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El Norte lucha con el Sur

El Norte lucha con el Sur

Lee atentamente el siguiente relato:           El Norte lucha con el Sur Leyenda fueguina Arnoldo Canclini (Adaptación) Kreikut, el Sur, siempre sintió celos de Kamuk, el Norte, y quería ir a su haruwen. Pero Kamuk era muy poderoso y era voz corriente que muchos habían tratado de vencerlo, sin tener éxito. Taremkelas, el padre de Kreikut, quería convencerlo de que no lo hiciera, pero él insistía con que viajaría allá. Un día explicó la razón: Kamuk tenía una hija extraordinariamente hermosa que se llamaba Waukelnama, y se había enamorado de ella, aunque no lo decía a nadie. Uno de sus motivos era que se había enterado de que la bella tenía otro pretendiente. Se trataba de Sinu, el Sudeste, que muchas veces se había...

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