El quirquincho músico

El quirquincho músico

Lee atentamente los siguientes textos:         El quirquincho músico (Leyenda boliviana) Aquel quirquincho viejo, nacido en un arenal de Oruro, acostumbraba pasarse horas y horas echado junto a una grieta de la peña donde el viento cantaba eternamente. El animalito tenía una afición musical innegable. ¡Cómo se deleitaba cuando oía cantar a las ranas en las noches de lluvia! Los pequeños ojos se le ponían húmedos de emoción y se acercaba, arrastrando su caparazón, hasta el charco, donde las verdes cantantes ofrecían su concierto. –¡Oh, si yo pudiera cantar así, sería el animal más feliz del altiplano! –exclamaba el quirquincho, mientras las escuchaba extasiado. Las ranas no se conmovían por la devota admiración que les...

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Una lagartija

Una lagartija

Lee atentamente el siguiente relato:         Una lagartija Juan Burghi Mañana. Estío. Resol. El pedregal de la sierra parece crujir en el entendimiento de la lumbre. Sobre la plancha de una peña lisa, como si se asara, una lagartija se solea. Su traje de luces concentra el sol y los esmaltes de todo un verano, y su presencia habla de los tres reinos: animal, pues se ve en ella una bestezuela; vegetal, por semejarse a una ramita verde; y mineral, por parecer hecha de cobre y mica. Y también recuerda los cuatro antiguos elementos: la tierra, en su arcilla animada; el agua, en su aspecto de charco con verdín, al sol; el aire vibrátil, en el espejo que la circunda; y el fuego, en el vivo llamear de sus brillos. Así, inmóvil, hierática, es...

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El origen del Calafate – Adaptación

El origen del Calafate – Adaptación

Lee atentamente el siguiente relato:         El origen del Calafate Susana C. Otero (adaptación) Dicen que dicen los abuelos sabios que, por aquellos tiempos, cuando los tehuelches eran los dueños de la tierra, cada vez que el invierno se acercaba era menester levantar los toldos y emigrar para buscar alimento y calor. En invierno, la nieve lo cubría todo, disfrazando con su manto blanco la superficie y el sol no hacía otra cosa que dar luz, pues el calor no llegaba a esos lejanos lugares. Los bosques se teñían con diferentes matices, abundaban los tonos amarillos, casi dorados, o el anaranjado que subía hasta convertirse en un intenso y endiablado rojo. Estas transformaciones se siguen repitiendo a pesar de haber transcurrido el...

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