Implacablemente suyo

Implacablemente suyo

Lee atentamente el siguiente texto:         Implacablemente suyo Luciano Sívori Estimado Dr. Álvarez: Su prolongado silencio ha disparado un estado de alarma en mí, un perspicaz sentido de la realidad que me rodea y –si se me permite agregar– la íntima certeza de que mi situación lo ha apartado al fin. Soy un hombre enfermo, usted lo sabe mejor que nadie. El cerebro me juega malas pasadas, las ideas se enredan, se tropiezan unas con otras. Hoy me miré al espejo y mi reflejo me guiñó un ojo. Escucho golpes secos, ásperos, que llegan desde una de las habitaciones. Pum. Pum. PUM. Algunas noches, los gritos no me dejan conciliar el sueño. Estoy perdiendo la cabeza, doctor. Es preciso que regrese de su viaje, o de donde quiera que...

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Hablaba y hablaba…

Hablaba y hablaba…

Lee el siguiente relato atentamente:         “Hablaba y hablaba…” Max Aub Hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba. Y venga hablar. Yo soy una mujer de mi casa. Pero aquella criada gorda no hacía más que hablar, y hablar, y hablar. Estuviera yo donde estuviera, venía y empezaba a hablar. Hablaba de todo y de cualquier cosa, lo mismo le daba. ¿Despedirla por eso? Hubiera tenido que pagarle sus tres meses. Además hubiese sido muy capaz de echarme mal de ojo. Hasta en el baño: que si esto, que si aquello, que si lo de más allá. Le metí la toalla en la boca para que se callara. No murió de eso, sino de no hablar: se le reventaron las palabras por dentro. Actividades 1. ¿Quién narra la...

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Punto de vista

Punto de vista

Lee atentamente el siguiente relato:         Punto de Vista Virgilio Díaz Grullón Tan pronto los vapores invisibles del cloroformo comienzan a abandonarme y a dejar en libertad mi conciencia todavía semi-adormecida, me percato de la presencia del monstruo que reposa a mi lado y me está mirando con sus dos únicos ojos increíbles, ribeteados de profusas venillas sonrosadas. Sacudiéndome con un esfuerzo de voluntad las últimas nieblas del anestésico, observo con detenimiento aquella masa informe, mezcla absurda de huesos, tejidos y cartílagos con la que he estado confundido hasta pocos momentos antes. El monstruo está provisto de cuatro angostos tentáculos flexibles que rematan en cinco pequeños flequillos terminados, a su vez, en una...

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