El mito de Aracne

El mito de Aracne

A continuación, lee atentamente el siguiente relato:       El mito de Aracne Aracne era una de las mejores tejedoras de toda Grecia, sus bordados eran tan maravillosos que la gente comentaba que sus habilidades le habían sido concedidas por Atenea, diosa de la sabiduría y patrona de los artesanos. Pero Aracne tenía un gran defecto, era una muchacha muy vanidosa y decía, continuamente, que ella era la mejor tejedora. Un día, la orgullosa Aracne, no puedo aguantar más los comentarios de sus vecinos y llegó a compararse con Atenea. Se paseaba el día lanzado desafíos a la diosa e invitándola a participar en un concurso para ver cuál de las dos tejía mejor. La diosa Atenea quiso darle una lección a Aracne y bajó desde el Olimpo a la Tierra...

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Día domingo

Día domingo

Lee atentamente el siguiente relato:         Día domingo Vargas Llosa, Mario Contuvo un instante la respiración, clavó las uñas en la palma de sus manos y dijo, muy rápido: “Estoy enamorado de ti”. Vio que ella enrojecía bruscamente, como si alguien hubiera golpeado sus mejillas, que eran de una palidez resplandeciente y muy suaves. Aterrado, sintió que la confusión ascendía por él y petrificaba su lengua. Deseó salir corriendo, acabar: en la taciturna1 mañana de invierno había surgido ese desaliento íntimo que lo abatía siempre en los momentos decisivos. Unos minutos antes, entre la multitud animada y sonriente que circulaba por el parque Central de Miraflores, Miguel se repetía aún: “Ahora. Al llegar a la...

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La princesa manca

La princesa manca

Lee atentamente el siguiente relato:         La princesa manca Martín Garzo, Gustavo […] También el rey era así. Un hombre animoso y sencillo, poco dado a las pompas, que era capaz de bajarse de su carroza, arremangarse sus camisones reales, y ponerse sin ningún desdoro 1 a ayudar a un albañil a preparar la masa o a transportar la arena en su carretilla. Era una sabia idea. No había oficios mejores ni peores, ni nadie era superior a los otros por desempeñar uno de esos trabajos, casi siempre relacionados con la utilización de las manos, que en otros lugares son juzgados como propios de hombres inferiores. Pero el rey estaba casado, y su joven esposa iba a dar a luz. El aire temblaba aquel día con el sonido de las campanas, y por...

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