¿Y a vos, quién te conoce?

Categorías: Argumentación

Lee con atención el siguiente texto argumentativo y realiza las actividades a continuación:

 

¿Y a vos, quién te conoce?

La identidad evoluciona a través del tiempo. No es que el argentino de pronto se despertó y quiso ser europeo. Todos los factores de poder, las circunstancias que rodearon la vida política, social y económica de la Argentina en cierta forma la guiaron en esa dirección. Los ilustres viajeros argentinos partían hacia el Viejo Mundo movidos por la idea de copiar otros modelos de funcionamiento de la sociedad; porque creían que aquí no había posibilidad de generar conceptos propios en ese sentido. Había que trasplantarlos; de modo que toda la historia argentina se sostiene en el movimiento de esos viajeros ilustres que van y vienen, reafirmando aquel modelo cultural y social.
En la tabla de valores heredada, el prestigio está ligado a ser aquellos “de la Europa”. Esta imagen es un pensamiento ilusorio que nunca tuvo su correspondencia con lo que pensaban los europeos. Cuando un argentino viaja a Francia y comenta: “Nosotros nos parecemos mucho a ustedes, Buenos Aires es similar a París”, el parisino responderá: “Buenos Aires, Buenos Aires… ¿la capital de Brasil?”
Existen en la Argentina sectores que representan a los valorados y sectores que representan a los desvalorizados. Y si, por ejemplo, sentimos que somos poco frente a otros, seremos mucho frente a aquellos situamos en el lugar del disvalor. El porteño sería al argentino del interior el equivalente a cómo él se siente frente al europeo o al habitante del Primer Mundo. Lo que hacemos con esto es reeditar con el interior lo que sentimos frente al Primer Mundo.
El tema de la identidad tendría, entonces, para el caso de los argentinos, dos aspectos fundamentales: por un lado, el grado de valorización que conlleva la identidad que queremos poseer y, por el otro, el grado de desvalorización que tiene aquella que realmente poseemos.

(José Abadi y Diego Mileo. Adaptación)

Actividades

 A continuación, lee la siguiente teoría:

Superestructura argumentativa

Todos los textos argumentativos poseen la siguiente estructura (a veces puede faltar el punto de partida o la conclusión).

A. Introducción o Punto de partida: presenta el hecho que da origen a la argumentación. Es el tema. (Es aquello de lo que trata el texto)

Responde a la pregunta: ¿Cuál es la situación/problema que da origen al texto?

B. Tesis: es lo que se quiere demostrar.

Responde a la pregunta: ¿De qué quiere convencerme el autor del texto?

C. Desarrollo, Argumentación o Demostración: constituyen la serie de razones que el emisor presenta para convencer al otro de que la tesis es verdadera.

Responde a la pregunta: ¿Qué razones, ideas, conocimientos o datos da para convencerme de que tiene razón? O ¿Qué dice para convencerme?

D. Conclusión: es la parte final del texto que condensa y refuerza lo que fue presentado. Generalmente se trata de que el lector reflexione sobre lo que se dijo.

Responde a la pregunta: En resumen, ¿qué debo hacer o pensar? ¿Qué postura debo tener?

I. Ahora, completa el siguiente cuadro según el texto:

Punto de partida

¿Cuál es la situación/problema que da origen al texto?

Tesis

¿Cuál es la posición del autor frente a ella? o ¿De qué quiere convencerme el autor del texto?

Argumentación

¿Qué razones, ideas, conocimientos o datos da para convencerme de que tiene razón? O ¿Qué dice para convencerme?

Conclusión

En resumen, ¿qué debo hacer o pensar? ¿Qué postura debo tener?

 

II. Explica qué estrategias argumentativas (preguntas retóricas, concesión-refutación, ejemplificación, analogías.) emplearon los autores para sostener la tesis.

Otras Actividades

1. A continuación, se enumeran algunas estrategias argumentativas que fueron empleadas por los autores del texto, lee sus definiciones y luego busca en un ejemplo para cada una.

1. Hacer preguntas que no esperan respuesta, también llamadas preguntas retóricas.
2. Negar un hecho para después continuar desarrollando la idea contraria.
3. Narrar o contar anécdotas que apoyen lo que se dice.
4. Realizar planteos de causa-consecuencia. Cuando se analiza un hecho se establece la causa que lo provoca y luego se enumeran las consecuencias que tal hecho traerá.
5. Ejemplificar: se trata de mostrar un caso que apoye lo que se dice.
6. Hacer analogías: es establecer un paralelo entre dos situaciones que son semejantes y en las cuales los hechos tienen cierta equivalencia.

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