Cuento policial – Resumen – Características

Resumen

 

EL GÉNERO POLICIAL
 

   El cuento policial refiere la historia de un crimen cometido por un autor desconocido en circunstancias misteriosas. El relato cuenta el procedimiento deductivo que, a partir de la observación y la interpretación de una serie de indicios, lleva adelante un personaje (generalmente un detective) para desenmascarar al culpable y explicar sus móviles.

Este tipo de narraciones se inició a partir del auge del cientificismo y la consolidación del modo de vida propio de las ciudades multitudinarias a mediados del siglo XIX. El escritor estadounidense Edgar Allan Poe (1809-1849) fue el primer exponente, con el relato “Los crímenes de la calle Morgue”. A partir de este cuento, donde la aplicación de las nuevas teorías científicas y el gran poder de observación del detective resuelven un misterio de difícil explicación, surgió el género policial que se desarrolló, principalmente, en Inglaterra y Francia.

Algunos de los autores más reconocidos dentro de la corriente inglesa son Arthur Conan Doyle (1859-1930), creador de Sherlock Holmes; Gilbert K. Chesterton (1874-1936), cuyo investigador era el Padre Brown; y Agatha Christie (1890-1976), creadora del sagaz Hercule Poirot. Los autores franceses más destacados fueron Emile Gaboriau (1832-1873) y Gastón Leroux (1868-1927).

La clasificación de los relatos policiales

Los textos policiales se dividen en dos clases, según el tipo de crimen y las características del detective que intenta resolverlo: el policial de enigma y el policial negro.

El policial de enigma presenta un crimen que constituye un misterio aparentemente irresoluble que sólo la inteligencia superior del detective puede develar. A este tipo de relato corresponden los de la primera etapa del policial y los de los autores ya mencionados.

El policial de acción, negro o duro, en cambio, es un texto sumamente violento, en el que se representan los bajos fondos urbanos, la corrupción de las instituciones y la acción de las mafias. Los detectives que lo protagonizan ya no son razonadores puros, sino que luchan físicamente para resolver sus casos. Este tipo de relatos se desarrolló, principalmente, en los Estados Unidos a partir de la década de 1920. Los autores más destacados son los norteamericanos Dashiell Hammett (1894-1961), creador del detective Sam Spade; Raymond Chandler (1888-1959), con el personaje de Philip Marlowey y el belga Georges Simenon (1903-1989).

Policial inglés, clásico o de enigma

Policial de acción, duro o negro

  • Surge a mediados del siglo XIX en Estados Unidos con Edgar Allan Poe, pero la mayoría de los autores más importantes del género son ingleses, por ejemplo Conan Doyle, quien creó a Sherlock Holmes; y G. K. Chesterton, que dio vida al ingenioso Padre Brown.
  •  Surge en Estados Unidos alrededor de 1940, época de los gánsteres y del contrabando de alcohol que se produjo por la prohibición de su consumo (ley seca).

 

  • El delito está separado de su motivación social.
  •  El delito pone de manifiesto un problema social.
  •  El detective es un defensor de la ley que investiga por amor a la verdad y colabora con la policía.
  •  El detective es un profesional  que trabaja por una paga  y que no tiene buenas relaciones con la policía.
  •  El detective es un razonador puro.
  •  Si es necesario, el detective apela a la violencia  o a métodos poco lícitos para hallar al culpable.
  •  Se evita todo tipo de violencia.
  •  Son frecuentes la violencia física y verbal, así como el derramamiento de sangre.

Características

* Estructura. Habitualmente es un relato que se hace al revés de la narrativa tradicional. Al comienzo se presenta el enigma, que debe ser resuelto al final. El tiempo para aclarar el misterio procede en dos sentidos: mientras avanza la investigación, futuro; se revela el enigma, pasado.

Pero hay que tener en cuenta que a este relato precede una etapa previa de organización: cuando el escritor imagina o fragua esa historia sigue un orden cronológico o lineal (comienzo, desarrollo y desenlace). Al escribirla invierte los resultados y lo presenta al comienzo.

* Ambiente. Por lo general es urbano. En los primeros relatos el crimen ocurría en espacios interiores, en cuartos cerrados y en lugares apartados o aislados de la civilización. En la actualidad la violencia se desata en las calles, ante la sorpresa o indiferencia de los posibles testigos.

* Trama. La acción brinda el mayor suspenso. Deja siempre un hilo o eslabón por resolver. Con rigor deductivo, el investigador y el lector desentrañan el enigma, al reunir esos hilos en el desenlace.

Al principio se proponen varias soluciones fáciles, a primera vista tentadoras, que sin embargo resultan falsas. Hay una solución inesperada, a la cual sólo se llega al final. Para la solución del enigma se desecha todo elemento sobrenatural o inexplicable. Es un  relato  hecho para que el lector participe en desentrañar el misterio; ingresa en el mismo como un investigador más.

* Personajes. Se presentan en una perspectiva antitética: el policía, el detective, el inspector, el asesino y el espía; es decir, los buenos y los malos. Por lo general son tipos; tienen caracteres bien definidos y no evolucionan a lo largo del relato.