Los dos ratones – Diagnóstico

Los dos ratones – Diagnóstico

Para ponernos en marcha, averiguamos cuánto nos acordamos.

 

 

 

 

Leé el siguiente texto:

A veces las cosas no son como parecen…

“Los dos ratones”

Un ratón campesino, tan simpático como sencillo, que disfrutaba de su vida serena, fue visitado por cierto compañero de estudio que vivía en la gran ciudad.
Loco de contento por la visita, ofreció a su amigo en abundancia todas las delicias que él disfrutaba: habas y garbanzos, cortezas de jamón y un montón de manjares que había reunido para la ocasión.
El ratón ciudadano probó con cierto remilgo un poco de cada alimento, al terminar lo miró y le dijo:
–Hombre, no sé cómo podés vivir en un lugar así, los alimentos son demasiado sencillos, no hay sociedad ni diversión alguna, aquí lo único que consigue uno es aburrirse. Vení un día a la ciudad, a mi casa, y vas a ver lo que es la buena vida…Dos.ratones
Confuso el ratón campesino, le prometió visitarlo y, en efecto, a la semana siguiente llegó a la puerta de su amigo para devolverle la visita.
Lo recibió el ratón elegantemente vestido sobre una alfombra china; exquisitos pasteles, tiernas carnes, delicadas verduras y raras frutas abundaban sobre la mesa del ratón ciudadano. Pero de pronto se oyó un ruido alarmante, el gato siamés, experto cazador celoso de la casa, había descubierto a los amigos…
La cercanía de un enorme mueble les dio la posibilidad de esconderse. Pasado el susto el ratón de la ciudad invita al campesino a continuar disfrutando del festín, pero éste, todavía temblando por el susto le dice:
–Te agradezco, pero no, me vuelvo a mi casa. Prefiero un mendrugo tranquilo a todas estas grandezas rodeadas de temores y zozobras, de riesgos y peligros…

Esopo

Hablar sobre lo leído

a. Comentar en grupos de cuatro lo leído. Tratamos de descubrir qué tipo de texto es. Descubrimos la enseñanza que nos deja.
b. Opinar sobre la frase: “Las cosas no son como parecen”.
c. Exponer brevemente lo conversado en los grupos. Rescatar la moraleja y tratar de aplicarla en situaciones concretas del ámbito escolar.

A partir del texto

1. Buscar con la ayuda del diccionario palabras o construcciones sinónimas de:

abundancia – manjares – remilgo – zozobras

2. Cambiar el título de la fábula.

Comprendemos lo leído

1. Nombrar:

Personajes:

Lugar:

Tiempo:

2. Hacer una lista comparando las características de los personajes y de los lugares donde vive cada uno.
3. Contar la cantidad de párrafos y oraciones. Marcar con distintos colores los puntos seguido, aparte y final.
4. Escribir con un compañero la contestación que le dio el ratón de campo al de la ciudad cuando lo invitó a su casa, completando el diálogo.
5. Cambiar el final: al ratón de campo le gustó la experiencia…

Trabajamos con el texto

Clasificación semántica de palabras

1. Los personajes no tienen nombre y tampoco los lugares. Piensen por lo menos tres para cada uno.
2. ¿Qué clase de palabras pensaste?
3. Completar el siguiente cuadro con lo visto o sentido en el campo por el ratón ciudadano durante su visita:

 

Visita del ratón ciudadano:

 

Lo que vio en el campo:

 

Lo que sintió en el campo:

 

 

 


 

4. Buscar en el texto los adjetivos que describen a:

El ratón de campo:
El ratón de ciudad:
La comida del campo:
La vida del campo:
La comida de la ciudad:
La vida de la ciudad:

5. Pensar con qué adjetivos podría haber descripto su visita a la ciudad el ratón de campo.
6. Subrayar por lo menos diez verbos en la fábula. Transcribirlos. Identificar a qué conjugación y tiempo pertenece cada uno. Escribirlos en otro tiempo.
7. En el texto hay un adverbio de modo, subráyalo y escribí por lo menos otros dos que puedan reemplazarlo (sinónimo).

Clasificación de palabras por su acentuación

8. Extraer de la fábula diez palabras.
9. Separarlas en sílabas y marcar la sílaba tónica.
10. Clasificarlas según sean: agudas, graves, esdrújulas. Justificar la clasificación.

Recordando oraciones

11. Realizar el análisis sintáctico de las siguientes oraciones:

– El ratón ciudadano probó con ciertos remilgos.

– Vení un día a la ciudad.

– Los ratones corrieron asustados.

– Prefiero un mendrugo en calma.

– El ratón de campo muy confundido y asustado se marchó.

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