Lingüistas

Lingüistas

Lee atentamente el siguiente relato:         Lingüistas Mario Benedetti Tras la cerrada ovación que puso término a la sesión plenaria del Congreso Internacional de Lingüística y afines, la hermosa taquígrafa recogió sus lápices y papeles y se dirigió hacia la salida, abriéndose paso entre un centenar de lingüistas, filólogos, semiólogos, críticos estructuralistas y desconstruccionistas, todos los cuales siguieron su garboso desplazamiento con una admiración rayana en la glosemática. De pronto, las diversas acuñaciones cerebrales adquirieron vigencia fónica: -¡Qué sintagma! -¡Qué polisemia! -¡Qué significante! -¡Qué diacronía! -¡Qué exemplar ceterorum! -¡Qué Zungenspitze! -¡Qué morfema! La hermosa taquígrafa...

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Tatuaje

Tatuaje

Lee atentamente el siguiente relato:         Tatuaje Ednodio Quintero    Cuando su prometido regresó del mar, se casaron. En su viaje a las islas orientales, el marido había aprendido con esmero el arte del tatuaje. La noche misma de la boda, y ante el asombro de su amada, puso en práctica sus habilidades: armado de agujas, tinta china y con colorantes vegetales dibujó en el vientre de la mujer un hermoso, enigmático y afilado puñal. La felicidad de la pareja fue intensa, y como ocurre en estos casos: breve. En el cuerpo del hombre revivió alguna extraña enfermedad contraída en las islas pantanosas del este. Y una tarde, frente al mar, con la mirada perdida en la línea vaga del horizonte, el marino emprendió el ansiado viaje a la...

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Una lagartija

Una lagartija

Lee atentamente el siguiente relato:         Una lagartija Juan Burghi Mañana. Estío. Resol. El pedregal de la sierra parece crujir en el entendimiento de la lumbre. Sobre la plancha de una peña lisa, como si se asara, una lagartija se solea. Su traje de luces concentra el sol y los esmaltes de todo un verano, y su presencia habla de los tres reinos: animal, pues se ve en ella una bestezuela; vegetal, por semejarse a una ramita verde; y mineral, por parecer hecha de cobre y mica. Y también recuerda los cuatro antiguos elementos: la tierra, en su arcilla animada; el agua, en su aspecto de charco con verdín, al sol; el aire vibrátil, en el espejo que la circunda; y el fuego, en el vivo llamear de sus brillos. Así, inmóvil, hierática, es...

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