Lee atentamente el siguiente relato: La Cata (Adaptación) Roald Dahl Éramos seis cenando esa noche en casa de Mike Schofield en Londres: Mike, su mujer e hija, mi mujer y yo, y un tipo llamado Richard Pratt. Richard Pratt era un famoso gastrónomo. Presidía una...
Producción
El anillo encantado
Lee atentamente el siguiente relato: El anillo encantado María teresa Andruetto Ifigenia tenía el cabello rubio como el trigo y unos ojos más azules que el lago de Constanza. Caminaba descalza a la orilla del agua. Era pálida y leve. Parecía hecha de aire. El...
La venganza
Lee atentamente el siguiente relato: La venganza Ana Rosa Llobet Lo supe desde el día en que llegó, esa mujer era insoportable. Lo primero que dijo al entrar fue: “Esto es una mugre”. Yo ni me moví, me quedé como si nada, aunque podría haber reaccionado y con razón....
La tercera resignación
Lee atentamente el siguiente relato: La tercera resignación Gabriel García Márquez Allí estaba otra vez ese ruido. Aquel ruido frío, cortante, vertical, que ya tanto conocía pero que ahora se le presentaba agudo y doloroso, como si de un día a otro se hubiera...
Ladrón de sábado
Lee atentamente el siguiente relato: Ladrón de sábado Gabriel García Márquez Hugo, un ladrón que sólo roba los fines de semana, entra en una casa un sábado por la noche. Ana, la dueña, una treintañera guapa e insomne empedernida, lo descubre in fraganti....
Chac Mool
Lee atentamente el siguiente relato: Chac Mool Carlos Fuentes Hace poco tiempo, Filiberto murió ahogado en Acapulco. Sucedió en Semana Santa. Aunque había sido despedido de su empleo en la Secretaría, Filiberto no pudo resistir la tentación burocrática de ir,...
Celestina
Lee atentamente el siguiente relato: Celestina Silvina Ocampo Era la persona más importante de la casa. Manejaba la cocina y las llaves de las alacenas. Era necesario complacerla. Para que fuera feliz, había que darle malas noticias: esas noticias eran tónicos...
Cuento utópico
Lee atentamente el siguiente relato: Cuento utópico Ernesto Parrilla El hombre apareció un día y pidió permiso para subir al techo. Don González, que vivía solo como un ermitaño, le preguntó para qué. Para ver las estrellas desde un poco más cerca, le contestó....
La inmiscusión terrupta
Lee atentamente el siguiente relato: La inmiscusión terrupta Julio Cortázar “Como no le melga nada que la contradigan, la señora Fifa se acerca a la Tota y ahí nomás le flamenca la cara de un rotundo mofo. Pero la Tota no es inane y de vuelta le arremulga tal...








