Lee atentamente el siguiente relato: El Otro Yo Mario Benedetti Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba...
Reflexión – Entretenimiento – Humor
El viejo
Lee atentamente el siguiente relato: EL VIEJO Luis Portalet No es fácil volver. Al regresar, después de un año, el viejo se cobraría los sufrimientos que le había hecho pasar a la vieja, propinándole unas poderosas trompadas en las costillas. Durante los meses...
El idioma según Fontanarrosa
Lee atentamente el siguiente relato: El idioma según Fontanarrosa En esta época de globalización, aggiornate o quedás afuera... ¿De qué carajo? Ni idea... Desde que a las insignias las llaman “pins”, a los maricones “gays”, a las comidas frías “lunchs” y a los...
Cocoliche y su aventura final
Lee atentamente el siguiente relato: Cocoliche y su aventura final Lucas Dalfino El barrio estaba limitado, si es correcto decirlo, por dos tagaretes descubiertos: el de la Entre Ríos, al sur, y el de la Virrey Toledo, al este. Hacia el norte, después de las...
El inocente
Lee atentamente el siguiente relato: El inocente Juan José Hernández A José Bianco Estábamos acostumbrados a que se dijera de Rudecindo que era una desgracia para su madre, que hubiera sido preferible que naciese muerto, y otras frases por el estilo que...
Robotobor
Lee atentamente el siguiente relato: Robotobor Marco Denevi Tenía la apariencia de una gran lata de querosén, eso sí, flamante, reluciente, un chiche. Pero en la parte de arriba sobresalía una segunda lata, más pequeña, redonda, con varios agujeros y toda...
El lobo calumniado
Lean con atención el siguiente cuento: El lobo calumniado Lief Fearn El bosque era mi hogar. Yo vivía allí y me gustaba mucho. Siempre trataba de mantenerlo ordenado y limpio. Un día soleado, mientras estaba recogiendo las basuras dejadas por unos...
La futura difunta
Lee atentamente el siguiente relato: La futura difunta Richard Matheson El hombrecillo abrió la puerta y entró; afuera quedó la deslumbradora luz del sol. Aquel hombrecillo larguirucho, de aspecto simple y ralo cabello gris, rondaría los cincuenta años o poco...
Minicuentos
Lee atentamente los siguientes relatos: Soledad Pedro de Miguel Le fui a quitar el hilo rojo que tenía sobre el hombro, como una culebrita. Sonrió y puso la mano para recogerlo de la mía. Muchas gracias, me dijo, muy amable, de dónde es usted. Y comenzamos...








