Lee atentamente el siguiente relato: La Cata (Adaptación) Roald Dahl Éramos seis cenando esa noche en casa de Mike Schofield en Londres: Mike, su mujer e hija, mi mujer y yo, y un tipo llamado Richard Pratt. Richard Pratt era un famoso gastrónomo. Presidía una...
Opinión
El espíritu de emulación
Lee atentamente el siguiente relato: El espíritu de emulación Fernando Sorrentino Es bastante intenso el espíritu de emulación que existe entre los habitantes del edificio de la calle Paraguay en que vivo. Es cierto que durante mucho tiempo todos ellos se...
Yarará como manguera
Lee atentamente el siguiente relato: Yarará como manguera Mempo Giardinelli Todos los años, para esta fecha, me da por acordarme de aquel diciembre, tórrido y húmedo como éste. Habían caído lluvias como para el campeonato mundial y nosotros volvíamos de Samuhú....
El rey Midas y el toque de oro
Lee atentamente el siguiente relato: El rey Midas y el toque de oro Hace muchos siglos, gobernaba en Frigia un rey llamado Midas. Este rey tenía mucho más de lo que cualquier hombre pudiera desear. Vivía en un espléndido palacio cuyo mármol brillaba como una...
Una historia de guerra
Lee atentamente el siguiente relato: Una historia de guerra Fernando Portolés Reboul El fusil pesaba mucho y le impedía correr con agilidad. Lo apretaba contra el pecho como un tesoro, aunque no lo había disparado ni una vez. Era de noche y se había...
Cabeza fría
Lee atentamente el siguiente relato: Cabeza fría Adolfo Flores Antes de ser policía, mi habilidad para resolver casos ayudó a mi hermano Alex. Él tenía una característica que lo traicionaba siempre: era muy confiado. Un amigo suyo le dio un somnífero poderoso para...
La espera
Lee atentamente el siguiente relato: La espera Clementina Rosa Quenel Pitando, con el alba alta todavía, se levantó del catre. Sus ojos cerrados de arrugas, burilados de vejez, parecían quitarse neblinas viendo el trote del día. La noche, a esa hora, muriente aún...
Esa boca
Lee atentamente el siguiente relato: Esa boca Mario Benedetti Su entusiasmo por el circo se venía arrastrando desde tiempo atrás. Dos meses, quizá. Pero cuando siete años son toda la vida y aún se ve el mundo de los mayores como una muchedumbre a través de un vidrio...
El hermano mayor
Lee atentamente el siguiente relato: El Hermano Mayor Abelardo Castillo -Lo malo es que a la larga ya no se siente nada -dijo el más corpulento, el de más edad-. Peor que eso. Estás esperando que termine de una vez. -Suspiró entrecortadamente; tres...








